24M-Nunca Más

Como salido de un cuento de ciencia ficción este 24 de marzo no estaremos miles recorriendo las calles, gritando Nunca Más. Sin embargo, los debates que trae consigo el recordar el 24 de marzo iluminan justamente la situación que vivimos hoy.

El Golpe de Estado militar, cívico y eclesiástico en Argentina y América Latina, se dio contra la clase trabajadora que luchaba por una sociedad más justa, igualitaria, donde lo que se privilegie no sean las ganancias empresariales sino las necesidades de la población. Estados Unidos financió y preparó las dictaduras en la región, que dejaron a la población con desempleo, pobreza y deudas externas ilegales. Un modelo económico que quedó instalado y no logramos volver a modificar, donde el desempleo aumentó generación tras generación, y que frenamos muy parcialmente gracias a las luchas del 2001 o contra la reforma previsional en el 2017.

En el sistema de salud esta realidad se vuelve evidente, durante décadas creció el sector privado y el público se vació, porque se priorizaron las ganancias de la industria farmacéutica y de las clínicas privadas, en lugar del desarrollo del sistema público bajo la gestión estatal. Esto hace que hoy, ante una pandemia, el sistema de salud no tenga la capacidad para hacer frente a esta situación. Justamente esto quería evitar aquella generación, les 30.000 compañeres desaparecides, que vivamos en un sistema donde se priorice la ganancia y no nuestra salud. Buscaban un país donde se invierta en la salud pública integral, gratuita y de calidad, para que el derecho a la salud no sea el privilegio de unes poques.

Y retomando su ejemplo de solidaridad es que podemos colectivamente pensar y llevar adelante otras medidas: la cuarentena en las circunstancias actuales sólo es posible para un sector reducido de la sociedad, las personas que viven «del trabajo del día» no tienen la posibilidad de quedarse en sus hogares porque de ser así no podrían alimentarse, les monotributistas, les que son cuentapropistas no pueden mantener la medida de forma indeterminada, etc., por eso se precisa un apoyo económico para estos sectores; se necesitan acciones que eleven la calidad de vida de la población, alimentación, vivienda digna, son imprescindibles para mejorar el estado de salud. Desde la APSS exigimos la realización de estas medidas y otras como un presupuesto sanitario de emergencia para la compra de insumos, el aumento de personal y la mejora de las condiciones laborales para que se puedan sostener las medidas de higiene y seguridad básicas para una atención adecuada que no nos cueste la vida.

Jerarquizar el rol de las Fuerzas Armadas como respuesta a la situación actual, la denuncia entre trabajadores, en detrimento de los lazos solidarios, no va a garantizar la salud de la población. El control policial por parte de los responsables del gatillo fácil, de las redes de trata, donde aún hay efectivos que se desempeñaron durante la Dictadura Militar, sólo puede traernos peores situaciones a les trabajadores. Las fuerzas militares son responsables de mucho sufrimiento para nuestro pueblo, no olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos.

En un nuevo aniversario del Golpe debemos más que nunca retomar la gran historia de lucha del pueblo trabajador por los derechos humanos, cientos de miles salimos a las calles para pedir justicia por Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, contra el 2 x 1, la memoria de nuestro pueblo es faro en estos días. La calle, como lugar de encuentro, de lucha colectiva y resistencia al individualismo, hoy debe transformarse en solidaridad entre compañeres, entre vecines, serán esos lazos que seamos capaces de forjar donde radicará la fuerza para salir adelante.

Este 24 de marzo no podremos estar en la calle pero no dejaremos de recordar ni de continuar la lucha de aquelles compañeres que dieron su vida por construir una sociedad más justa e igualitaria para todes:

30.000 compañeres detenides desaparecides, Presentes! Ahora y Siempre