A partir de algunas situaciones problemáticas identificadas en diferentes efectores de salud de la CABA, desde el Equipo de Trabajadoras/es Sociales de Guardia (inscripto en el Grupo Trabajo de Salud Mental de la APSS), nos propusimos conocer cómo se efectúa el registro estadístico del trabajo desarrollado por los equipos interdisciplinarios de salud mental (en adelante EISM) de guardia en los distintos hospitales del GCABA.

Guiadas/os por esta motivación, en el mes de marzo de este año, llevamos a cabo un relevamiento entre trabajadoras/es sociales que integran EISM de guardia con el objetivo de conocer las diferentes modalidades de registro estadístico que se utilizan en los efectores de CABA.

A continuación compartimos los resultados de dicho relevamiento:

El formulario lo completaron 51 trabajadoras/es sociales que se desempeñan en 19 efectores (de un total de 21 efectores que cuentan con EISM de Guardia) en CABA. Respondieron colegas de las guardias de los siguientes hospitales: Grierson, Gutiérrez, Tornú, Ramos Mejía, Piñero, Durand, Zubizarreta, Santojanni, Álvarez, Muñiz, Moyano, Rivadavia, Vélez Sársfield, Penna, Elizalde, Tobar García, Fernández, Borda y Pirovano.

Del mismo se desprende una gran diversidad de respuestas no sólo entre efectores sino al interior de cada uno (en los diferentes días de guardia): se alterna el registro por persona con el registro por prestación; el registro por EISM con el registro por disciplina. A ello se le agrega la variedad de criterios en los modos de contabilizar a los/as pacientes atendidos/as (por citar un ejemplo, en un efector no se contabilizan pacientes que permanecen en guardia desde el día anterior).

En algunos equipos de guardia no se realiza registro estadístico; asimismo hay jefes/as de guardia que incorporan éstos registros estadísticos en la planilla general del día, pero hay otros que no incluyen a salud mental en la misma; a su vez, hay efectores que contienen sólo una estadística registrada a nombre de psiquiatría.

Además, en términos generales, los equipos desconocen adónde va esa información y qué se hace con ella.

Como sea, son registros muy acotados. Sean personas o prestaciones, sólo relevan la cantidad: ningún otro dato, de modo que no contribuye a la construcción de información epidemiológica confiable que sustente la planificación, implementación y evaluación de políticas públicas en el campo de la salud mental.

En dos efectores, donde el registro no es por equipo sino por profesión, se destaca además el uso de instrumentos de registro estadístico particulares. En uno de esos efectores, Trabajo Social utiliza la planilla que aplican habitualmente los servicios sociales hospitalarios. En el otro, las colegas registran datos que dan cuenta de otras problemáticas, porque si bien sus cargos fueron concursados en el marco de la Ley N°448, no realizan su trabajo regidas por ese encuadre ya que atienden situaciones que se presentan en la Guardia pero también realizan tareas de apoyo al Servicio Social.

La disparidad y arbitrariedad en las modalidades de registro relevadas constituyen también un problema en términos metodológicos en la construcción del dato estadístico correspondiente al trabajo de los equipos de salud mental de Guardia.

Otro aspecto relevado fue quién construye el dato estadístico. Y en este punto también se registraron diferencias que dan cuenta de la fragmentación y de las dificultades de los EISM para el ejercicio profesional más autónomo. En algunos efectores se desconoce totalmente quién construye el dato estadístico (la cifra que se eleva a los niveles institucionales superiores). En otros, el recuento diario lo realiza personal administrativo o la jefatura del día de guardia. En algunos, el EISM y en otros cada profesión del equipo por separado.

La conformación de los EISM de guardia en hospitales generales de agudos de CABA respondió al marco normativo que toma vigencia en 2008 con la Ley 448 de CABA, sin embargo, encontramos limitaciones para su efectiva implementación en términos de política pública. Asimismo, cabe mencionar que en el 2010 tuvo lugar la sanción de la Ley Nacional de Salud Mental que brinda los lineamientos generales de las intervenciones en este campo.

Al momento actual observamos la prácticamente ausencia de dispositivos intermedios, insuficiencia en la oferta a tratamientos ambulatorios por salud mental y dificultades para el acceso a los mismos, la falta de adecuación de los hospitales generales (que mayoritariamente no han abierto salas de internación), entre otros aspectos que impiden la efectivización de todos los derechos que cristalizan éstas leyes; a esto se suma un registro estadístico del abordaje en las guardias que no construye datos reales que favorezcan la gestión gubernamental.

A partir del diagnóstico de situación que brindó este relevamiento nos encontramos trabajando en la construcción de una propuesta de registro estadístico que permita dar cuenta del trabajo que realizamos desde los EISM de guardia y aporte, a su vez, datos epidemiológicos confiables que nutran la políticas públicas en el campo de la salud mental de la CABA.